El espionaje chileno no es algo nuevo, nos ha acompañado en casi toda nuestra vida republicana, a veces más intenso que en otras, según la urgencia que ellos han tenido de verificar y actualizar datos de nuestro aparato militar, generalmente en vísperas de un conflicto armado, como en este caso...
Es Aunque siempre sorprende conocer de nuevos destapes en esa actividad mientras curiosamente, toleramos la presencia de obvios espías, como los pilotos de LAN, que desde hace años son nuestros “caseritos” en materia de espionaje militar.
Debe haber un componente psicológico propio de la inercia de las masas, cuando éstas encuentran una situación repetitiva de fácil convivencia, que no demanda esfuerzo alguno. Por pura pereza nos estamos acostumbrando, sin querer, a vivir en una situación de ocupación económica permanente chilena y solemos postergar la solución que reclaman la razón y la lógica. Que sin duda es: Terminar cuanto antes con la ocupación chilena. Sólo se requiere decisión, y vamos a tomarla HOY DIA. Motivo por el cual, nuestro partido “Confluencia Nacional”, como parte de su lucha en defensa de nuestro país, PIDE a todos sus simpatizantes y compatriotas, que en el día dejen de comprar productos chilenos (código de barras 780) Todos nosotros sabemos qué tienda donde acudimos es chilena ó vende productos chilenos. Si logramos ”espantar” a los chilenos del Perú, tendremos la mitad de la guerra que se viene ganada, porque habrá menos quintacolumnistas y traidores dentro del Perú país y no estaremos ayudando a crear la prosperidad que los sostiene dentro de nuestro territorio. No es difícil, si hoy hacemos un pequeño esfuerzo, este esfuerzo será menor mañana y cada día.
Si bien la ocupación chilena ni el espionaje deberían ser descuidados, en esta semana se está configurando una gravísima situación que de consumarse tendrá catastróficos resultados para el Perú. El hombre que elegimos, para bien o para mal, como nuestro Presidente, SE NIEGA a representar al Perú en la conferencia mundial sobre cambio climático que tendrá lugar el mes próximo en Copenhague, Dinamarca. Es indispensable su presencia en ese foro, en el que se discutirán los acuerdos para controlar, ojalá, el deterioro progresivo del medioambiente, y en dicho foro, el Perú debería hacer oír su voz, en su doble carácter de país más megadiverso del orbe y país que sufrirá los mayores daños ambientales previstos en todos los círculos científicos del mundo.
Como todos sabemos, el Perú es un país de escasa industria que casi no contamina la atmósfera, en comparación con las grandes potencias industriales del mundo, como los Estados Unidos, China, Japón, Rusia, etc, y que sin culpa directa, está sometido incluso desde ahora mismo, a consecuencias climáticas imprevistas con tendencia a ser catastróficas en el futuro próximo. Todos hemos visto en los diarios cómo los nevados de nuestros Andes están en pleno período de desglaciación, hasta el punto que todos habrán desaparecido por completo en 10 años. Los regímenes de lluvias también disminuirán en concordancia con la desforestación de la Amazonía, vientos huracanados, tormentas eléctricas, calentamiento del mar con perjuicio de las especies hidrobiológicas, etc, etc. Estos cambios climáticos van a determinar fenómenos morfológicos muy severos en todo nuestro territorio, con riesgos muy grandes de daños para la alimentación, la vida y la salud de todas las personas.
Es indispensable que todo el mundo sepa a qué catástrofes ha quedado condenado el Perú por responsabilidad conjunta de los grandes países industriales, de manera tal que esos países asuman desde ahora la obligación moral y económica de ayudar al Perú para superar tan graves y previsibles daños. Es a esto que debe ir nuestro Presidente, de forma tal que los acuerdos que se hicieran en esta oportunidad, ya incluyan las previsiones, no sólo de la reducción de la contaminación global, sino también del auxilio para la mitigación de los desastres a medida que se vayan presentando en los países más expuestos, como el Perú.
La negativa de Alan García para hacer el trabajo que le corresponde como presidente es inaudita y debe cesar. Es necesario que la presión ciudadana lo obligue a rectificar su equivocado criterio, es necesario que él pida para el Perú, la sede de la próxima Asamblea Mundial sobre cambio climático, en su doble condición de país megadiverso y expuesto a los más graves daños climáticos de los próximos años.
Lima, 22 de Noviembre de 2009


