Principios Eticos y Morales de Confluencia Nacional
La Nación Peruana es una realidad histórica y social superior a los individuos, los grupos y los sectores que la integran, superior inclusive a quienes la constituimos en un determinado momento de la historia, puesto que es el Estado, que debe armonizar los intereses y reunir los esfuerzos para consolidar la Soberanía Nacional y establecer la justicia.
Que ese mismo Estado ha sido entre nosotros menoscabado y viciado en sus misiones nacionales y politicas, convertido en objeto de usufructo de sucesivas camarillas, sometido a los poderes financieros transnacionales y subordinado a la voluntad hegemónica de otras naciones y de poderes supranacionales.
Nuestro primer objetivo es el de reconstruir y nacionalizar el Estado; es decir recuperar la decisión política y en su descentralización conforme a las exigencias de la regionalización de manera integral y con prudente aplicación del principio de subsidiaridad, sin delegar su misión de promover y garantizar el Bien Común.
Que todo aquello exige una dirigencia politica que no tenga compromisos mas que con la mision histórica que se ha fijado: que sea heredera de los grandes movimientos nacionales y populares del pasado y que encarne, al mismo tiempo, a todos los valores creadores que permanecen ocultos o dispersos .
Que la actual circunstancia determina la necesidad de encarar la formación de un nuevo frente político, no en el sentido de parte o fracción, sino en el de un conjunto amplio de ciudadanos que aspiran a comprender y expresar a todas las fuerzas vivas de la Nación en su realidad y diversidad, para ir a la transformaci�n estructural que el país urgentemente requiere.
Que la vigencia de la Constitución Nacional es el marco normativo para preservar a la comunidad nacional del caos, la arbitrariedad, el desgobierno y la inseguridad jurídica, anticipando que por principio es representativa, republicana y unitaria. Por ello ante las deficiencias y exigencias actuales postulamos la necesidad de ir hacia una nueva Constitución, cambiando aquellos artículos incorporados como consecuencia de apetencias personales y espurios contubernios, que ha impuesto una política económica humillante, servil, y depredadora al servicio de las grandes empresastransnacionales, y grupos de poder.
Que es necesario construir una democracia real plenamente participativa, que permita cambiar las estructuras socio económicas del país, con la inclusión de genuinos representantes populares, a través de la pluralidad de asociaciones y grupos humanos, en busca de un destino común para todos y no de unos cuantos como siempre ha ocurrido.
Por eso propugnamos el nacionalismo ideológico que nos permita alcanzar nuestro desarrollo en base a nuestra cultura nacional, reservando nuestras riquezas naturales para tal fin, manteniendo la nacionalidad de las empresas de carácter estratégico como seguridad y fuente de trabajo para nuestro pueblo. Queremos un Nacionalismo inspirador del trabajo y la educación, con el profundo amor a la Patria que hace grandes a los países, pero que conlleva la gran responsabilidad marchar juntos, tanto en los momentos de lucha como los de esplendor.
Queremos un Nacionalismo donde la unidad social sea un hecho real, de evolución constante, que permita forjar en el mismo crisol de razas, a todos los pueblos que forman la gran Nación Peruana.
Queremos el respeto a los derechos humanos, como también el respeto a las Libertades Fundamentales, rechazando la persecución, la opresión, la explotación y la marginalidad.



